Amor mío, mi amor, amor hallado.
Quiero comer contigo, estar, amar contigo,
quiero tocarte, verte.
Me lo digo, lo dicen en mi cuerpo los hilos de mi sangre acostumbrada,
lo dice este dolor y mis zapatos y mi boca y mi almohada.
Te quiero, amor, amor absurdamente, tontamente,
perdida, iluminada, soñando rosas e inventando estrellas
y diciéndote adiós yendo a tu lado.
Te quiero desde el poste de la esquina,
desde la alfombra de ese cuarto a solas,
en las sábanas tibias de tu cuerpo donde se duerme un agua de amapolas.
Cabellera del aire desvelado, río de noche,
platanar oscuro, colmena ciega, amor desenterrado, voy a seguir tus pasos hacia arriba,
de tus pies a tu muslo y tu costado.
(jaimesabines)
miércoles, 31 de marzo de 2010
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no pierdas sus pasos, sigue adelante. no te pares en el camino como caperucita:)
ResponderSuprimirQue poema tan arrebatado, tan pasional.
ResponderSuprimirConsigues bien transmitir, contagiar esa sensación, de vida.
Me encanta este verso: "lo dice este dolor y mis zapatos y mi boca y mi almohada."
que bonito! :)
ResponderSuprimirMe gusta tu blog, te sigo ^^ saludos
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