martes, 26 de mayo de 2009

Ley de vida

Hoy venía directa aquí, a mi rincón, a escribir sobre el amor. Decir que estoy feliz y que ahora mismo, no cambiaría casi nada de mi vida. Tengo lo que quiero. Te tengo. Y me tienes. Pero he tenido que cambiar los papeles de mi historia, porque acabo de enterarme de que alguien ha perdido una parte de sí misma. Eso que le llaman ley de vida y que es la más injusta de las leyes que están escritas. Me han venido recuerdos, y sentimientos que ahora se están moviendo dentro de mi estómago como peces dentro de su pecera. Me he acordado de quienes perdí el año pasado y que cada día echo más de menos. Hoy revivo aún más su recuerdo. Y siento que no hay nada que pueda consolar el perder a alguien que quieres y menos si esa persona es alguien que incluso ha llegado a formar parte de tu cuerpo, de tí.

Pierdes una parte de tí, y siempre te dicen que la vida sigue, que no hay más remedio y que es la (jodida) ley de la vida... pero sentimos un vacío tan grande, que no hay palabras que lo llenen, ni caricias, ni abrazos ni besos.
Sólo podemos pensar que esa persona vive en nosotros, y sí, se ha ido, pero sigue en parte aquí, porque nunca muere si no dejamos de recordarla.
Mira al cielo, y sabrás que está cerca de tí, a tu lado.


A tí. Fuerza. Un abrazo, pequeña.

viernes, 22 de mayo de 2009

Miedos.

Tengo miedo. Tengo miedo a todo. Quiero salir a la calle y que por un par de horas, no exista nadie en el mundo, para poder pensar. Sé que es egoísta, pero tengo tanto miedo, que mi mente llega a estos extremos. Últimamente he sentido cosas. Cosas enormes, tan grandes, que creo que mi corazón a veces es demasiado delicado para sentir tanto.

No sé por que pienso, debería saltar al vacío de la felicidad. Abrir las alas y volar. Las alas que un día me quisieron cortar, pero las han ido cosiendo para que tu me quieras. Quiero sentir lo que siento, pero sin sentir lo que no tengo que sentir.

Estoy cansada. Estos días he hecho demasiados pulsos cabeza-corazón. Qué fatiga. Algunas veces tengo unos mil doscientos cincuenta pensamientos por minuto, que van a la velocidad de la luz. Tendría que parar y hacer un descanso, un tiempo muerto, lo sé. Pienso tanto que no debería pensar.


Querámonos, sin miedos, y sin pensamientos. Pero querámonos.

viernes, 8 de mayo de 2009

Ansiedad.

Hoy no soy yo. Sólo pienso, demasiados pensamientos espesos en un día. Quiero claridad, un poquito de tregua para mi mente, que ahora mismo también va descalza esperando a que tú me traigas tus zapatos. Aunque no sé si debería ir a buscarlos yo.
Ojalá fuera capaz de sentir como quiero, sin miedos. Ojalá esta noche pudiera hablar con mi almohada a solas, sin que tu aparezcas en mis sueños como desde hace unos días. Vete un rato, por favor, que quiero pensar.
Está desazón mental hace que me vuelva loca. Que mis sentidos esperen impacientes a que tu los invadas. Qué mis manos se muevan y se muevan por que quieren escribir lo que quieren decirme (a veces también tienen vida).
Tan sólo quiero sentarme y escucharme. Que se pare el tiempo, por que necesito mucho para pensar, y estoy demasiado impaciente. La ansiedad, que me come...

A ver que sale de este lío mental que tengo, kms i kms de cuerdas anudadas y mezcladas entre sí, que no sé si seré capaz de deshacer, por que a veces me parece que pueden llegar a ser nudos marineros hechos sin querer.
Buscaré la solución, aunque me tenga que ir hasta Marte para pensar y que nada invada la paz que necesito para ello.

Quiero contigo.

uuufff...

No sé que decir, pero tengo que decir algo. Qué lío, mi mente. Estoy descubriendo cosas de mí, que me gustan, pero a la vez me asustan. Estoy pensando que no me conozco, que todavía ya con los veintitantos, sólo sé mi nombre, y poco más.
Quiero llegar hasta el fondo en este asunto, hasta donde mi mente tenga sus límites, hasta que encuentre las paredes de mi cerebro. Pero quiero llegar.
Qué difícil que es. El otro día me decían que me comiera el mundo...si hago lo que se me está pasando por la cabeza en estos momentos, se viene abajo antes de que pueda comérmelo. Ahora mismo estoy intentando medir cada paso que doy, cada movimiento, incluso cada vez que respiro, pienso antes. Creo que es mejor, aunque cueste.
Tengo los pensamientos tan desordenados, que ni siquiera mis manos saben que letra apretar del teclado y se lían...Nunca había tardado tanto en escribir unas líneas.


Qué fuerte me parece.
Quiero.

domingo, 3 de mayo de 2009

te (des)espero.

Hoy he dado un paso adelante. Con las pequeñas cosas también se puede jugar para ganarte. Lo he descubierto. Te busco cada día, aunque tu no te das ni cuenta, o te haces el despistado, no sé.
A veces me das pequeñas esperanzas que se dibujan en forma de sonrisas en mi cara. Por que cada vez que te diriges a mi, se me cae el mundo. Por que me imagino que sólo existimos tu, y yo.
Que poder que tienes para meterme todavía más en tu blosillo, con cuatro palabras que parece que no, pero tienen intención. Lo sé. O quizás, quiera saberlo. Y es que cada centímetro de mi piel, espera impaciente a que tus manos lo acaricien.
No sé si seré capaz de esperar un segundo más.


Quiero que seas mi mundo.

sábado, 2 de mayo de 2009

La vie de rosita.

Hoy ha sido uno de esos días en los que sólo ha existido el presente. Uno de esos días en los que te sientes tan bien que te olvidas de todo lo malo que te pueda pasar o haber pasado, almenos por momentos.
Gracias a tí, que me has llevado a la vie de rosita. Después de 9 años, decir que para mí, ha sido tan grande, que creo que he podido llegar al cielo con nuestras sonrisas y tu abrazo.

Después de una semana de preguntas sin respuesta, de malas noticias, hoy me han tocado sonrisas regaladas sin pedir nada a cambio, abrazos que me parecían infinitos y a la vez demasiado cortos, miradas de nostalgia y (tu) noche, llena de magia.


Las cosas buenas, ya lo dicen, si breves, dos veces buenas.