lunes, 30 de noviembre de 2009

Podría decir que soy una de las personas más inseguras que conozco. Incluso que habré batido algun récord del mundo en algun momento de mi vida. Mis inseguridades me matan. Bueno, mataban, hasta aquel día, en el momento en el que de mi cabeza, desapareció la in- de inseguridad, para convertirme en la persona más segura de la tierra.
Me he dado cuenta de que cuando estoy a tu lado, soy yo, de que nada me importa y que cuando digo tu nombre, se me erizan los pelos de los brazos y las orejas se me ponen rojas. Creo que incluso antes de conocerte, ya te echaba de menos, cuando nací, ya estaba escrito que me cruzaría contigo y que toda mi vida te he esperado. Te he echado tanto de menos, hasta el día que te conocí. Sabía que eras tu.
Te parecerá algo cursi todo esto, pero permíteme que te lo escriba, por que gracias a ti he vuelto a sacar mi sonrisa, que la tenía guardada en el cajón de mi mesilla de noche desde hace un tiempo.
He de reconocer que me encantan tus manos suaves, tan grandes, como las mueves, y me quedo mirándolas por que parece que acaricias el aire con tus dedos largos; me pierde tu sonrisa, tan tímida y sincera, se te ilumina toda la cara, y yo siento como me fundo por dentro. Pero lo mejor de todo, es el momento en el que se me paraliza el corazón por que miras fíjamente mis ojos sin desviar tu mirada, ahí sabes que soy tuya, lo sabes.
Me encanta ir paseando contigo, como ayer, caminando bajo la lluvia de Palma y recorriendo sus calles, sin paraguas, mojándome a tu lado. Me siento tan protegida, y te veo tan seguro de todo, que a mi ya no me caben dudas de que esto es para siempre.

Eres mi ángel, mi príncipe, mi media naranja, mi alma gemela, mi dios, mi chico, mi amor,... y todas esas expresiones a veces empalagosas que se suelen decir en estos casos, aunque ahora, nada es empalagoso si me recuerda a ti, mi vida.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Inesperadamente ilusionada

Hay trenes que sólo pasan una vez, ¡de este no me bajo!

Eskerrik asko, berritxaco!
Pa' Navarra me voy con las maletas cargadas de ilusión, de optimismo y compromiso.
Gracias por la oportunidad (inesperada pero bienvenida).

"Navarra de adopción", esperemos que por mucho tiempo :)



Y aquí sigo con mi "famoso blog" (pesado que es Iosu ehhh), jajaja.
(tranquilo que ya les daré manta :P)

Perdón.

Abro los ojos, y pienso. Ahora sé donde me equivoqué. Donde fallé. Supongo que salió de dentro de mi ese duende al que tengo encerrado con tres puertas y ocho candados cada una. Se escapó sin quererlo. Y lo siento en el alma. A veces mezclo historias y sentimientos de gente diferente a la que me voy encontrando, o que envuelven mi espacio, es cierto, como hice ayer, en donde los converti en una masa homogénea que no sabía que me dolería incluso a mi. Efecto boomerang.

Después de coserme la brecha que me he hecho en la ceja, he pensado que, aunque tenga herida abierta, quizá sea capaz de expresar con el corazón en mi mano lo que siento estos momentos. Siento rabia sincera hacia mi. Me han dicho que rectificar es de sabios, por eso me siento y lo escribo antes de que sea mañana, antes de que se haga de día en mi cama y empiece a ver la luz del sol asomarse en el techo. Antes de que se me quite el sueño, y de que en lugar de dormir, haga la siesta mañanera.

Ayer debió de ser carnaval y yo no lo sabía, por que me disfracé de bruja o quizá de Cruela de Ville o de cualquier otro disfraz de cuento, el peor que se pueda imaginar. Me metí tanto en el papel que me olvidé hasta de mi misma, y empecé a mezclar historias que han pasado en mi vida en las últimas semanas, meses, años. Estos dos últimos meses han sido para mí tan difíciles, que creo que no estoy a la altura. Todo se me va de las manos.

Siento mucho el daño que haya podido ocasionar a quién se haya sentido aludido/a. No era mi intención. Y desde aquí, que lo vea y sepa todo el mundo que pido perdón de manera pública por esta gilipollez que salió ayer de mis manos, aunque no de mi corazón. Aprenderé de esto, estoy realmente segura, incluso estoy pensando en volver al cuaderno y lápiz para expresarme, para no doler a nadie.

Quizás ahora pedir perdón sea ya inútil, incluso puedo llegar a entenderlo, aunque pido que también se me entienda a mí, por que no lo hice para herir a nadie.

A veces cometemos errores y no nos damos cuenta hasta que tenemos la mierda a la altura del cuello.
Perdón.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Vivimos.

Vivimos de la esperanza. De los sueños, de las ilusiones. Vivimos ilusos, con necesidad de tener deseos, de imaginar, de imaginarnos, de imaginarle. Vivimos de sentimientos, alegrías, tristezas, desesperaciones. Vivimos la vida, cada uno a su manera, pero todos vivimos de la misma, al final. Con "ganas de"; de que pase, de esto de aquello, de lo otro. Con más paciencia o con menos. Pero con la ilusión de vivir los sueños imaginados o soñados en cualquier noche de un día frío de invierno, o pegajoso de verano. Vivimos a tope o más despacio, o incluso lento que ni te pasan los días. Pero al fin y al cabo, lo que importa, es que vivimos la vida, y por muy tópico que pueda parecer, es tan cierto como la luna, la vida, es una vez.